sábado, 31 de octubre de 2009

Trick or treat

Viendo lo horroroso que es el mundo actualmente, yo propondría cambiar un poco la celebración de Halloween:

- Que en este día nos quitemos los disfraces que usamos a diario, y vayamos de casa en casa mostrándonos tal como somos.

- Que no esperemos recibir nada, que todo nos tome por sorpresa, nos agrade, exceda nuestras expectativas.

- Que los adultos se dejen llevar por los niños a donde quieran ir. Los niños tienen la fórmula de la felicidad, algo que olvidamos con los años.

- Que abramos las puertas de nuestras casas y de nuestros corazones al perdón, a la comprensión, a la reconciliación... Un día para escuchar, para entenderlo todo, para perdonarlo todo, para aceptar a los demás como son, para darle alas a quien las necesita, para dar refugio a quien lo busca. A fin de cuentas, un día así no enriquece ni empobrece a nadie.

Vaya que hace falta un día así. Creo que nunca lo veré llegar, pero espero que alguien lo haga.

Todos los derechos reservados A.F.

domingo, 11 de octubre de 2009

El arma perfecta

Él es el arma perfecta, el arma viviente perfecta. Tras de él, sólo es posible encontrar muerte y destrucción. Delante, él sólo ve objetivos.

Nunca se le ha visto con pistolas humeantes, o con cuchillos afilados goteando sangre. Prefiere usar sus propias manos, torturar la mente y los corazones de sus presas. Arranca vidas, a veces más rapido, a veces más lento.

No tiene motivaciones especiales para destruir. Hace tiempo que olvidó el por qué comenzó su carnicería. Pero está programado irreversiblemente para sembrar el caos, el dolor. El código que permitiría detenerlo es inútil, y en él ya no hay cerradura para introducir una llave y desactivarlo.

Nunca elige sus víctimas, sólo se topa con ellas. El poder de su programación mortifera se basa en percibirse a si mismo inocuo, en mimetizarse con la bondad de su entorno. Pero finalmente algo se activa en su interior, destruye a los que se le acercan, tarde o temprano, es infalible.

Pero, algo ha pasado. Por primera vez ha elegido una víctima que realmente debe ser destruida: él mismo. Parece que hasta el arma perfecta tiene sentimientos.

Todos los derechos reservados A.F.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Fue por pura casualidad

"Fue por pura casualidad que se ligó tu voz con la mía"
Aditus

Hablando en serio. Deben haber muchos que planifican conocer a otras personas. Realmente no creo que alguien pueda hacer eso efectivamente, pero seguro los hay: tratan de dirigir, coordinar, orientar sus esfuerzos para conocer a la persona adecuada para... para nada pues por supuesto es imposible. Hay tanto de aleatoriedad involucrada, que resulta inútil.

Por ejemplo, tomemos el caso de los cruceros o fiestas que se organizan para que unos solteros conozcan a otros solteros. A ver, asumamos un objetivo típico y trivial: uno de los asistentes, hombre, quiere conocer a una mujer alta, inteligente, de buenos sentimientos, agradable, de buen cuerpo, que le gusten los deportes... que le guste a la suegra... que sólo lo quiera a él...

Como verán, no tiene sentido planificar a ese nivel. Es decir, puede hacerse un plan para enrolarse en estos cruceros, asistir a estas fiestas, pero más allá de eso... que va.

Quizás la casualidad no hace todo, pero si hace bastante. Conocemos a tantas personas por casualidad, a unos que queremos, a otros que no queremos... en fin, todos aquellos que han tenido mayor o menor influencia en nuestra vida, que la han hecho tal como es. Desde el puesto que nos asignan el primer día del colegio (en mi caso, NO EXISTO para la primera persona a la que le hablé en el Colegio, pero esa es otra historia), si nos vamos caminando o en transporte, si nos quedamos 5 minutos más a jugar, si nos jubilamos de clase un día... todo influye...

Lo que soy hoy en día está definitivamente afectado por aquellos a quienes he conocido: los que están, los que se han ido... Y la casualidad me ha llevado a conocer personas a través de hechos tan comunes como pedir un cigarrillo, querer jugar fútbol, acordarme de decir algo para salir del paso. La verdad que no puedo ni quiero arrepentirme, sólo tratar de dar lo mejor y ser agradecido con lo que he vivido.

Supongo que el 99,99% de nosotros nunca le hemos pegado al "Gordo" de la lotería, pero seguro la casualidad nos ha permitido conocer a alguien que nos dejado algo en nuestras vidas... Y eso es buena suerte.

lunes, 31 de agosto de 2009

El gimnasio-averno

Mira, yo estoy seguro, seguro de que el infierno es un gimnasio... con multifuerza, caminadora, pesas y todo, así es...

Esto no lo digo de gratis, en los gimnasios pasan cosas... son lugares infernales. Las última vez que llegué al gimnasio, habían tres personas. Y uno de ellos, lo juro por Dios, que hacía por lo menos una semana que no se bañaba. Por lo menos, eso indicaba su olor. Me ha tocado nada mas y nada menos que hacer 30 minutos en la "elíptica" justico al lado de él, me desesperaba más al ver que se secaba (reciclaba) el sudor con su misma franela. El oloroso había cambiado el tiempo de su máquina, yo le pedía perdón a Dios por mis pecados y para que su tiempo de ejercicio que había programado en su máquina se terminara rápido... pero el CDM ese parecía que lo había hecho a propósito y puso el reloj igualito al mío, terminó como 10 segundos antes.

Como la "elíptica" es mi favorita, es muy probable que las cosas me pasen mientras la estoy usando. Por ejemplo, el otro día estaba expiando mis pecados, sudando como un perro en esa máquina, cuando llegó un tipo como de dos metros, medio apurado, como para hacer algo de ejercicio antes de irse a dormir. Ya me estaban doliendo full las piernas, no podía con mi alma, cuando vi que el amigo este agarro dos mancuernas gigantes como para hacer ejercicio, de esas que los seres normales cargamos entre dos personas. Yo me dije mentalmente: "este se jodió, se volvió loco" porque no iba a calentar, sino que se iba directo a levantar ese peso. Pues resulta que el tipo estaba calentando!!! No joda, yo sudando como un perro, con la lengua afuera y este tipo calentando con mancuernas de 35 kilos (yo hago ejercicio con la de 8, es en serio).

Imagino que el infierno, al menos para algunos, será así. O te calas el olor, o te das cuenta que no tienes vida.

domingo, 29 de marzo de 2009

Lo que yo quiero, lo que tú necesitas

Para ti... :-)

Siento no estarte ayudando tanto como lo necesitas.

He malgastado mucho tiempo tratando de perfeccionar mis teorías inútiles acerca del sentido del mundo y de la felicidad, tratando de adornar con palabras bonitas y ejemplos vacíos aquello que aún no entiendo.

Teorías inútiles, no porque sean malas o buenas, sino porque no te ayudan a ser feliz, que a fin de cuentas es lo que me importa.

Pero siempre caigo y muerdo el polvo... una y otra vez... y eso me hace recordar que un abrazo, una caricia, una flor, un atardecer, un café... a veces acaban con mil filosofías.
Disculpa por creer que entiendo, por creer que se...
Disculpa por explicarte lo que yo quiero, no lo que tu necesitas...

Pero mi corazón quiere estar cerca del tuyo; ya no lo gobierno.
Por eso trato de entenderte, de explicar mejor, de saber más y de acercarme más a lo que tú necesitas.

Y si puedo, te daré un abrazo, una caricia, una flor, un atardecer, un café.

Ojalá pudiera darte todo lo que tú necesitas. Te quiero.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Presentación del libro: "Un viejo modelo, una nueva persona"

Ayer en Madrid, Mathias Ulrike ha conversado con la prensa y varios de sus lectores durante la presentación de su más recientemente libro "Un viejo modelo, una nueva persona", pubicado por Casa Editorial Universo.

La obra es un compendio de artículos públicados por este sociólogo y teólogo en el semanario "Das Leben" y algún material inédito, especialmente seleccionado y presentado para el lector que está en búsqueda constante del sentido de la existencia y la felicidad.

Explica Ulrike que la obra se divide en tres partes fundamentales. La primera lleva al lector a revisar los modelos de vida que han cohexistido en la sociedad, tanto del mundo occidental como en las culturas orientales, africanas e inclusive aborígenes.

"La felicidad y la superioridad son estados ligados tradicionalmente a la posesión de bienes, a la rendición de tributos y a la pleitesía" dice el autor. "Sin embargo, hemos pasado de una relación de causalidad a una de reciprocidad e, inclusive en nuestros días, a una de causa y efecto pero en sentido contrario a la original".

Aclarando un poco más el punto indica lo siguiente:

"En las sociedades primitivas, el elegido, el que está más cerca de Dios, es considerado bendecido y, por tanto, se le trata con esmero y se le rinde tributo, sus posesiones se consideran un regalo divino que merece por su propia condición; quienes lo rodean y le agasajan, esperan disfrutar de la felicidad que él irradia y que deriva de su cercanía con el creador. En la actualidad, el que tiene más posesiones se considera más feliz, es superior por lo que tiene. Así, lo que originalmente era consecuencia, es la decir la posesión, ha pasado a ser la causa de la felicidad".

El autor aclara sin embargo que las posesiones "no se refieren solamente a lo material".

"El amor ha sido afectado también en este cambio en la relación causa-efecto de la felicidad. El triángulo Dios-Amor-Felicidad ha cambiado, se ha roto. Antes, el elegido era fuente de amor, por su misma cercanía a Dios, y su felicidad derivaba de cuanto amor podía entregar. Allí esta la figura y el modelo de Jesús de Nazareth, por ejemplo. En la actualidad, la felicidad se reduce a ser amado, mientras más amor se reciba, mejor. Y en ese proceso se rompe precisamente el vínculo con Dios".

La segunda parte trata de exponer la idea de "desmontar el andamiaje de la falsa felicidad" en el que vivimos en la actualidad.

"Nuestra idea de la felicidad está regida por una yuxtaposición de modelos de vida que nada tienen que ver unos con otros. Por eso, hay cosas que nos hacen feliz por un lado y nos afectan por otro". Además indica que "nuestras existencias son un completo embrollo".

"La sociedad y las culturas usualmente más modernas nos empujan al abismo. No sabemos si estamos en el camino equivocado, pues simplemente nos enfrentamos a miles de ellos, algunos sin destino. Sin un modelo a seguir, estamos perdidos. Y no se trata de obedecer un patrón al pie de la letra, es imposible, pero si de tener una guía".

La tercera parte es la más sugestiva de la obra: como implementar un nuevo modelo de vida, que nos haga verdaderamente felices. Promete esta ser realmente polémica.

"Quizás algunos lectores puedan sentirse decepcionados, pues recibirán muy pocas instrucciones para lograr este cometido" bromea el autor en su declaración más sorprendente. "Pero es que la felicidad son muchos puertos, y no todos tenemos el mismo destino; y también la felicidad es la senda que vamos cruzando, pero no todos tenemos la misma ruta".

"A veces, esta marcha se emprende con mucho dolor, con decisiones difíciles, con incertidunbre. Pero si tenemos un modelo a seguir tenemos entonces un mapa, una guía ante todas las dificultades. Podríamos utilizar el término decálogo para definir esto, pero es impropio pues, en si mismas, las guías fundamentales podrían resumirse en no más de 2 ó 3 puntos. Sin embargo, hoy día conviene explicarlas y desagregarlas un poco más".

Siguiendo siempre su línea jovial y positiva, culmina su conversación atizando el fuego de la esperanza:

"En cualquier caso, la idea es que este viaje que es la vida no lo hagamos como seres inanimados, como muertos... sino que estemos preparados y dispuestos para disfrutarlo, en otras palabras, dispuestos a ser felices. Puede ser que las tormentas nos saquen de la ruta muchas veces, pero siempre podemos rectificar y regresar al camino correcto. Así que, errar sigue siendo de humanos y rectificar nos acerca más a Dios".

sábado, 28 de febrero de 2009

Amor... discos

Tú sabes que esto no es contigo...

Hay tantas cosas que quisiera decirte. No sabes, no tienes la más minima idea, de todo lo que llevo en mi pecho encerrado, pujando por salir y mostrarse al mundo.

Y es que lo nuestro es un universo lleno de estrellas... y planetas... y cometas... y polvo interestelar... y agujeros negros... y supernovas... pero sobre todo agujeros negros que se lo comen todo, lo bueno y lo malo, y sólo dejan un vacío más negro que el alma del que te conté.

Siempre están presentes en mi pensamiento tus rollos, tus manipulaciones, tus críticas, tus engaños. Todas esas pequeñas cosas, esos momentos especiales, que han cambiado un poco mi vida. Y es que el deseo de hacer lo que te de la gana te seduce. No te puedo decir que es infantil tu actitud, esa terquedad en no crecer, de ser adolescente por siempre, pues eso te gobierna; el total desinterés por madurar, pues eso lo que manda... si te lo dijera estaría loco, estaría mal.

Yo se que soy culpable, que me equivoqué. Bueno, eso es lo que tu piensas, lo que está en tu cabecita. Vamos, tú sabes que no es cierto!!! Es decir, no me importa tu opinión, pero está bien. No consigo olvidarte, pero me hace bien no hacerlo. Así recuerdo que las rosas tienen espinas, y que puyan.

En verdad, si me equivoqué... al creer en ti. Pero ojalá alguien pueda ser feliz al final de esta historia. Claro, me refiero a mi. Está bien, ojalá tu también lo seas, no me afectará en lo más mínimo y contribuirá al bienestar total del universo.

Todo termina como comienza:

Tú sabes que esto no es contigo...

sábado, 21 de febrero de 2009

Una pareja sin preguntas

Tu mirada de gata me hechizó. Recuerdo todo de ese momento. Es una imagen que quedó para siempre impresa en mi mente, cada una de mis neuronas tiene una copia trazada en firme material genético e impulsos eléctricos.

Y me lancé detrás de ti, no podía perderte, dejarte ir era un suicidio. Ese dia fui un hombre sin preguntas, sin dudas. Todo lo que tenía que saber lo sabía, y todo ese conocimiento se resumía en una palabra: TÚ.

Y descubrí que tu también eras una mujer sin preguntas.

En fin, dos atomos radioactivos que se atraen antes de la hecatombe.

Siempre nos dijimos que no podíamos ser convencionales, que ese librito no se escribió para nosotros.

Ya entonces estabamos perdidos, no había marcha atrás. Sin guión a seguir, lo habíamos tirado lejos, pero la obra seguía en escena y nos tocaba decir nuestras líneas (eeehhh aaahhh eeehhh aaahhh) Llegó la duda, el miedo, la destrucción. Llegaron las preguntas.

Ahora, se ha hecho de noche y no encuentro el camino. Tengo el guíon polvoriento en mis manos, pero es tarde, no se en qué página vamos.

miércoles, 11 de febrero de 2009

El examen


Por misterios de la computación, algunas teclas de mi laptop no funcionan. Al menos no puedo culpar de esto al Windows Vista, que pienso es la peor broma que nos ha jugado Guillermo Puertas (Bill Gates, para los amigos).

Entre las teclas que no funcionan están las de los signos de interrogación. Por eso, entre otras razones, no he agregado nuevas entradas a mi blog recientemente. Mis textos incluyen muchas interrogantes, y me cuesta escribir si no puedo usarlas (es una excusa aceptable, tienes que admitirlo).

Así que pensé acerca de cómo sería vivir un día sin preguntarme cosas. El problema es que yo soy Pepito Preguntón, el fastidioso, el que pregunta cosas cuando todos quieren irse. Y el que sufre más eso soy yo mismo, porque constantemente me cuestiono.

Esto se vuelve más arrecho cuando me pregunto cosas cuyas respuestas desconozco. Es que yo soy así, no me gustan las cosas fáciles, prefiero lo jodido, lo que te hace trasnochar. Así nos pasa en la vida, o por lo menos en la mía. A veces siento que no puedo dar un paso sin cuestionarme su pertinencia e idoneidad (escogí las dos palabras más difíciles que me vinieron a la mente), si le va a doler a alguien o no, si mis principios me lo permiten, etc., etc.

Te puedo decir: yo he tomado decisiones que han cambiado mi vida, he respondido a algunas preguntas que me he planteado. Tú, seguramente, también lo has hecho. Pero vamos, tú sabes: nos cuesta mucho responder a las preguntas realmente importantes! Es como entregar un examen en el que respondiste todo... pero que no sabes como saliste hasta que el profesor entrega la nota. Te haces 100 ejercicios para estudiar, pero sabes que sólo te van a preguntar los más difíciles, esos en los que no te dieron las mismo resultados del libro!

Lo peor es que, en este examen, hay muchas partes de autoevaluación, debemos responder en los caminos que hemos tomado.

No es fácil... pero así es la vida... hasta que escuches: "entreguen por favor"