viernes, 7 de noviembre de 2008

My Heart Will Go On

Para: A.
De: A.

Recuerdo cuánto te gustaba esa canción de Celine Dion, la ponías a todo volumen mientras yo subía las escaleras de tu edificio hasta tu apartamento. La película la vimos en el Teatro Obelisco, ¿te acuerdas? y pensábamos que no íbamos a entrar con la cola que había.

Yo nunca imaginé que "Titanic" me iba a conectar para siempre con tu recuerdo. ¡Nada más y nada menos que la película más romántica de la historia! Si a alguien le tenía que pasar, era a mi.

Se que tuviste presente el día de ayer, aunque fuera por un segundo, o como algo distante... o como si te sintieras, después de tanto tiempo, un poco indiferente. En cierto modo, olvidar es un privilegio, porque los recuerdos son a veces una carga dificil de llevar.

Te he escrito mil veces, tengo páginas y páginas llenas de cosas para ti... y quizás nunca leas ninguna. ¡Cada vez que me siento a escribirte me es tan difícil ser breve! ¡Y, por Dios, son 7 años preparándome para decir algo que no he dicho!. Pero hoy me prometí tocar lo realmente importante para ¡por fin! poder hablarte... Menudo compromiso, pero trataré.

Yo fui como el tipo que busca la moneda, no en el sitio que la perdió sino en donde hay más luz, porque allí se ve mejor. Por supuesto que terminó por no encontrar lo que buscaba... ni yo tampoco. No puedo arrepentirme de lo que hice, no tiene sentido, ni puedo saber si hubiese sido mejor o peor que lo que he vivido. Simplemente, hoy se, 7 años después, que debí haber buscado en el lugar adecuado: dentro de mí. Así hubiese entendido que podía hacer mi vida contigo, para siempre, y ser feliz.

Sin embargo, no lo sabía, creía que me faltaba algo. Pero tú sabes (no importa que digan los demás) que te quise, te amé y aún hoy lo hago, de manera diferente claro está.

Vuelvo a recordar “Titanic”, después del naufragio. Somos tú y yo, el amor y yo, y una sola tablita que nos sostiene a duras penas. Tú sabes que, así como hizo Rose, tengo que soltarte, dejarte ir. "Adios Jack... lo siento... me estoy muriendo..." No puedo seguir viviendo así o mejor dicho, para vivir no puedo seguir así. Debo continuar, con lo bueno o malo que tengo, sabiendo que hay vacios que se irán llenando y que hay imperfecciones que son valiosas porque nos hacen ver de qué está hecho el mundo y como valorarlo.

Yo espero que algún día Dios me conceda la gracia de volverte a ver y a hablar, aunque sea por una única vez. Es profundamente triste darte cuenta que no te despediste de alguien que quieres. Mientras tanto, cada vez que escuche a Celine Dion cantando nuestra canción te diré mentalmente "¡voy subiendo!" y se que me estarás esperando.

Por favor, se inmensamente feliz, perdóname por cada lágrima que derramaste, ten una bonita familia y... that your heart goes on!!!.

Quien te tiene siempre presente,

Armando

lunes, 3 de noviembre de 2008

Mejor que el "OFF!"

Recuerdo que cuando era chamito, a veces iba con mi familia a unas reuniones típicas de portugueses para preparar una parrillita (jugar cartas, beber cerveza) en el medio de un monte. Un "clásico" era reunirse el 2 de enero en "Los Caracas".

En este tipo de salidas a montes, matorrales, playas y afines, me fastidiaba mucho que me picara la plaga, sobre todo cuando se hacía de noche. Yo soñaba entonces con que mi mamá comprara "OFF!", el repelente que uno se echa para que no te piquen los zancudos, porque ni piensen en prender un "Plagatox" en medio del monte y no hay nada más inutil en esa situación que un "Baygón plaquitas" (¿dónde lo vas a enchufar, genio?). No señor, en esa situación lo que funciona es el repelente, para eso lo inventaron.

Tampoco es que me parecía la mejor solución del mundo, porque el pegoste es anormal. Si fuera normal, nuestra piel sería pegostosa ¿no?.

Cuando crecí, opté por la solución ideal, es decir "ninguna de las anteriores": cero monte en la noche, cero "OFF!".

Ahora bien, el par de veces que habré usado el "OFF!" percibí, para desgracia mía, que no era 100% efectivo. Es más, yo creo que a veces no era ni el 50% efectivo, y hay que ver que los mosquitos y zancudos son bien inteligentes y perceptivos porque te encuentran la zona del cuerpo donde no te echaste repelente. Y así pasa muchas veces con otras cosas hechas para espantar la plaga en la casa y la oficina.

Hoy día estoy convencido que las compañías que elaboran este tipo de productos están pelando bolas. En serio. Lo digo porque el mejor repelente debe tener como ingrediente activo el papel o metal con que hacen billetes y monedas, es decir, el dinero contante y sonante (cash, muna, etc). No se como harían, si deben ponerse a rallar unas monedas o a picar finitico unos billetes... pero de que el dinero tiene propiedades asombrosas como repelente, las tiene.

¿Tú te quieres deshacer de alguién? ¿Quieres que desaparezca de tu vista, que no te llame más? Bueno, préstale real para que veas. ¿Te está fastidiando un(a) ex? Dale una plata para que te la guarde. Mira, es tan potente que no hay amistad que resista su efecto, ni la mejor. Los tipos de persona más fáciles de conseguir son dos: (1) los que te piden real, y (2) los que no te pagan. Es algo como mágico. Yo creo que así desaparecen a la gente en los espectáculos.

Y lo arrecho es que la cosa funciona a distancia: tiene efecto hasta a través del celular. Yo creo que cuando le das dinero a alguien, tu número de teléfono se borra automáticamente de la memoria de su móvil, su contestadora se echa a perder y se les desintegra el cargador. También se activa el filtro "anti-spam" de todas sus cuentas de correo, en forma tal que ninguno de tus mensajes le llega. Es más, es tan arrecho que, aunque crees una cuenta nueva, automáticamente el reconoce que fuiste tú el que envió el mensaje (tomen nota también los que diseñan los antivirus, aquí hay claves).

También muestra síntomas de ser contagioso, particularmente graves con la mamá y los hermanos del afectado: todos olvidan los recados que dejaste.

Pienso que pudieran ser peligrosos los efectos secundarios, porque hay evidencias clínicas de que los afectados por el préstamo empiezan a sufrir trastornos apenas reciben el dinero: piensan que tienen razón, que tú si tienes bolas de llamarlo 3 veces al celular al día y enviarle un correo, que eres realmente una ladilla, "coño pana, estoy ocupado, dame chance"; confrontan problemas para socializar y empiezan, como en otras enfermedades sociopatológicas, a querer estar siempre en la calle (nunca están en sus casas, no importan a la hora que llames) y buscan refugio en su trabajo: siempre están full ocupados, no pueden recibir llamadas ni contestar el celular con la carga de obligaciones que tienen... claro está: seguro que el celular tampoco sirve y que las líneas de la oficina se cayeron...

Por eso, la próxima vez que me vaya para "Los Caracas" o para un monte por ahí para hacer una parrillita, en lugar de "OFF!" me froto con un billete de 100 BsF, mientras mayor sea la denominación, más poder repelente debe tener, digo yo ¿no?