Él es el arma perfecta, el arma viviente perfecta. Tras de él, sólo es posible encontrar muerte y destrucción. Delante, él sólo ve objetivos.Nunca se le ha visto con pistolas humeantes, o con cuchillos afilados goteando sangre. Prefiere usar sus propias manos, torturar la mente y los corazones de sus presas. Arranca vidas, a veces más rapido, a veces más lento.
No tiene motivaciones especiales para destruir. Hace tiempo que olvidó el por qué comenzó su carnicería. Pero está programado irreversiblemente para sembrar el caos, el dolor. El código que permitiría detenerlo es inútil, y en él ya no hay cerradura para introducir una llave y desactivarlo.
Nunca elige sus víctimas, sólo se topa con ellas. El poder de su programación mortifera se basa en percibirse a si mismo inocuo, en mimetizarse con la bondad de su entorno. Pero finalmente algo se activa en su interior, destruye a los que se le acercan, tarde o temprano, es infalible.
Pero, algo ha pasado. Por primera vez ha elegido una víctima que realmente debe ser destruida: él mismo. Parece que hasta el arma perfecta tiene sentimientos.
Todos los derechos reservados A.F.
Imagen tomada de http://www.sarcasmosmultiplos.com.br/category/tecnologia/

2 comentarios:
:-(
que arma puede causar tanto daño...
que duele tanto ...
quien se quiere destruir...
será tal vez que hay voces que queremos callar...
Hasta el ser más duro, tiene sentimientos así sea en el fondo fondo de su ser...
Hermanito paséate por mi blog que hay cositas nuevas http://descargandot.blogspot.com ...Nos seguimos leyendo
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