Salimos de la oficina al mediodía y nos fuimos caminando, ocasión extraordinaria en esta ciudad, hasta un restaurante (de carnes) cercano.
Tuve la idea de pedir uno de los especiales del día "BBQ Sandwich" (¿barbecue?, ¿barbiquiú?, ¿barbi-Q?). Nos sentamos a la mesa, cada quien agarró sus cubiertos, envueltos en servilleta de tela, y conversamos un rato, mientras llegaba la comida. Las sillas eran de tipo "banco", donde estábamos 3 personas en uno, yo en el medio, y 2 personas en el otro.
Todo transcurría plácidamente mientras disfrutaba de mi "coke", la conversación era amena (hablábamos de deportes, claro está) cuando llegó el "sandwich" (a mi me pareció una hamburguesa) servido todo en un plato y acompañado de papitas fritas. Empecé a comer las papas tomándolas directamente con la mano y me dije "estos tipos si son raros, no le traen cubiertos a uno" y ahí fue cuando me di cuenta que (pendejo yo) no había agarrado los cubiertos envueltos por la servilleta.
"I will survive" me dije, porque ¿acaso no nos comemos las papas de McDonald's con la mano?, ¿si o no?.
Claro, eso si, la hamburguesa de McDonald's tiene el 0,0001% de la salsa que tenía mi "sandwich". Como mi servilleta (envolviendo mis cubiertos) estaba por allaaaaaaa lejos... y no quería molestar a los que ya estaban comiendo pidiéndoles que me la pasaran, pues agarré el monstruo de la salsa (ni es Héctor Lavoe, ni Frankie Ruiz, es el que me trajeron en el plato) y le di el primer mordisco, obteniendo como resultado (previsible) que por lo menos 500 cc de BBQ pasaron a embadurnar mis manos. No joda, me tendría que haber chupado los dedos hasta los codos para quitarme el pegoste...
Ante tal situación, no me quedó más remedio que pedir que, por favor, me pasaran la servilleta (imagino que tendría BBQ en mitad de la cara, pero que carajo) con los cubiertos y cuando la agarré, por supuesto, la manché por los dos lados (¿cómo hago ahora para colocármela en las piernas?).
Bueno.... una vez que logré asearme un poco... llegó el momento del segundo mordisco!!! y de la segunda embadurnada de BBQ y de volver a limpiarme con la servilleta (ahora el problema era ¿cómo hago para no mancharme con la servilleta?).
Total, me fastidié y me comí el sandwich-hamburguesa con cuchillo y tenedor, los heroes inesperados de esta historia.
Por supuesto, me vería ridículo... pero limpio.
