viernes, 18 de septiembre de 2009

Fue por pura casualidad

"Fue por pura casualidad que se ligó tu voz con la mía"
Aditus

Hablando en serio. Deben haber muchos que planifican conocer a otras personas. Realmente no creo que alguien pueda hacer eso efectivamente, pero seguro los hay: tratan de dirigir, coordinar, orientar sus esfuerzos para conocer a la persona adecuada para... para nada pues por supuesto es imposible. Hay tanto de aleatoriedad involucrada, que resulta inútil.

Por ejemplo, tomemos el caso de los cruceros o fiestas que se organizan para que unos solteros conozcan a otros solteros. A ver, asumamos un objetivo típico y trivial: uno de los asistentes, hombre, quiere conocer a una mujer alta, inteligente, de buenos sentimientos, agradable, de buen cuerpo, que le gusten los deportes... que le guste a la suegra... que sólo lo quiera a él...

Como verán, no tiene sentido planificar a ese nivel. Es decir, puede hacerse un plan para enrolarse en estos cruceros, asistir a estas fiestas, pero más allá de eso... que va.

Quizás la casualidad no hace todo, pero si hace bastante. Conocemos a tantas personas por casualidad, a unos que queremos, a otros que no queremos... en fin, todos aquellos que han tenido mayor o menor influencia en nuestra vida, que la han hecho tal como es. Desde el puesto que nos asignan el primer día del colegio (en mi caso, NO EXISTO para la primera persona a la que le hablé en el Colegio, pero esa es otra historia), si nos vamos caminando o en transporte, si nos quedamos 5 minutos más a jugar, si nos jubilamos de clase un día... todo influye...

Lo que soy hoy en día está definitivamente afectado por aquellos a quienes he conocido: los que están, los que se han ido... Y la casualidad me ha llevado a conocer personas a través de hechos tan comunes como pedir un cigarrillo, querer jugar fútbol, acordarme de decir algo para salir del paso. La verdad que no puedo ni quiero arrepentirme, sólo tratar de dar lo mejor y ser agradecido con lo que he vivido.

Supongo que el 99,99% de nosotros nunca le hemos pegado al "Gordo" de la lotería, pero seguro la casualidad nos ha permitido conocer a alguien que nos dejado algo en nuestras vidas... Y eso es buena suerte.